Un proyecto de interiorismo bien planteado puede:
No se trata solo de “decorar”, sino de diseñar un espacio pensado para vender mejor, trabajar mejor y fidelizar mejor.
Empezamos con una reunión en la que analizamos:
A partir de ahí, definimos juntos el enfoque del proyecto y los resultados que buscamos.

Tomamos el plano actual y lo trabajamos a fondo para:
Todo ello con un control constante del presupuesto y evitando obras innecesarias.

Antes de pasar al 3D, creamos un dossier de inspiración que recoge:
Este documento nos sirve como “lenguaje común” para asegurarnos de que la estética va en la dirección que deseas.

A continuación, desarrollamos el proyecto en 3D, donde ya puedes ver tu futuro salón con:
Es el momento en el que el concepto se convierte en algo tangible.

Sabemos que, cuando ves el proyecto en 3D, surgen nuevas ideas.
Por eso, revisamos contigo cada zona, recogemos tus comentarios y realizamos los ajustes necesarios para dejar el diseño completamente alineado con tus expectativas.

Una vez validado el proyecto, preparamos toda la documentación necesaria para su ejecución:
De esta forma, el equipo que ejecute la obra tiene una guía clara y completa.

Desglosamos los costes por bloques para que tengas una visión transparente y controlada del proyecto:
Esto te permite decidir prioridades, fases y ritmo de inversión con total tranquilidad.

Te acompañamos en la coordinación del proyecto para que todo fluya:
Nuestro objetivo es que llegues al final del proceso con la seguridad de que cada decisión ha sido cuidada.

El diseño del espacio no se trabaja aislado: lo conectamos con tu:
Así, el interiorismo no es solo un cambio estético, sino una pieza estratégica dentro de la evolución global de tu salón.









